Un año, ya pasó un año desde que comenzamos con esta aventura de no inscribir a AJ a un Kínder presencial, un año de muchas locuras y cambios. Muchos de los cuales pudimos afrontar gracias a esta decisión que a muchos les parecía y sigue pareciendo descabellada.

En este año nos hemos mudado de país, hemos comenzado a hacer pininos con el portugués y AJ ¡comenzó a leer! (Aún contra lo que yo deseaba para él, en un próximo post te contaré por que). El homeschooling se ha vuelto nuestro estilo de vida. Después de este primer año nuestra familia está feliz y convencida de que hemos tomado una buena decisión (claro que eso yo ya lo sabía desde hace 3 años jajaja).

Debo decirte que el sentirnos apoyados por nuestra familia nos genera una gran tranquilidad, es un núcleo firme que nos ayuda a ser aún más fuertes. Aunque al final los que tomamos todas las decisiones sobre la educación de nuestro hijo somos mi esposo, el mismo AJ y yo, no sentirnos juzgados sino todo lo contrario, sentir el apoyo de nuestra familia es magnífico.

Lo bueno, lo malo y lo mejor

El homeschooling tiene altos y bajos, durante este año no se cuantas veces he pensado que probablemente habría sido mejor inscribirlo en un Kínder presencial, para luego darme cuenta de que NOOO, jamás lo haría, al menos claro de que no tengamos otra opción (causas de salud, trabajo).

El proceso más duro por el que hemos pasado mi esposo y yo, y que todavía seguimos viviendo es la bendita “desescolarización” y es que como todo, no te das cuenta de que tan escolarizada está tu forma de pensar hasta que tratas de llevar un estilo de vida distinto.

Dios mío, cuantas veces me he sorprendido “exigiéndole” a mi hijo ciertas cosas que luego me doy cuenta de que el niño tiene su ritmo y hay que respetarlo.

Esa es sin duda la parte más dura “cambiar el chip”, comenzar a aprender de todo y no necesariamente llevar la escuela a casa, sino todo lo contrario hacer que el mundo se vuelva la escuela.

Sencillamente estamos haciendo homeschooling

Cada día mi hijo me sorprende con su capacidad de análisis y aprendizaje “autodidacta”, lo pongo entre comillas porque nosotros no somos unschooling. Nosotros hacemos flexischool, en fin somos homeschoolers y llevamos un currículo al cual le adapto (pongo, quito)  los temas en los que AJ esta interesado, además de aquellos que a su papá y a mi nos gustaría ayudarlo a desarrollarse.

Cada platica, cada película, cada libro es una excelente oportunidad para aprender. Si tienes alguna duda déjamela en los comentarios y con gusto la responderé, si estas pensando en iniciar este estilo de vida, ponte en contacto conmigo, el tener una tribu es muy importante. No estas sola, existen muchas agrupaciones de familias con este estilo de vida de los cuales te contaré con gusto en otro post.

Te envió un fuerte abrazo, que Dtb.