Antes de que AJ naciera pensé que el conocimiento para amamantar a mi bebé una vez que naciera vendría por puro instinto, gran error. No es que nuestro instinto no nos ayude. Porque si lo hace y muchisimo, si no fuera así no habría tantas personas por el mundo.

Pero también es cierto que en ocasiones y con la presión de mantener a salvo a nuestro bebé sentimos que las cosas no resultan, que tal vez la lactancia materna no es para nosotras, y en medio de esos sentimientos muchas lactancias han quedado abandonadas por el camino.

Mi lactancia no fue la más exitosa como te lo cuento en el post mi experiencia en la lactancia, y gran parte de que no fuera la experiencia que había imaginado fue gracias a la falta de información.

Hoy en día existen muchos grupos de apoyo a la lactancia, puedes encontrar grupos virtuales en facebook así como asesoría en las instituciones de salud. Si tu deseo es amamantar a tu bebé no dejes que nada trunque tu lactancia y recurre a todos los medios para recibir apoyo.

Consejos que aprendí en el camino y te ayudarán a tener una lactancia materna exitosa

Hoy quiero compartirte algunas lecciones que aprendí después de convertirme en madre y que me hubiera encantado que alguien me aconsejara.

Olvídate de las 3 horas y los 15 minutos en cada pecho

Cuando nació mi bebé lo primero que me dijeron fue “cada tres horas debes darle pecho” además “debes amamantarlo 15 minutos con un pecho y 15 minutos con el otro”.

Olvídalo ¿por qué cada tres horas? ¿tu hijo es igual al de la vecina? Pues no, claro que no. Así que el hambre de tu hijo y simplemente su necesidad para amamantar no es igual a la de ningún otro niño.

Por lo que ahora grabate bien que el pecho es a libre demanda, cada que tu hijo quiera. Esto te ayudará a que tu camino en la lactancia sea uno que vaya hacia el éxito pues la estableceras más rápido y tu producción de leche crecerá. Recuerda que dependiendo de lo que el bebé succione y estimule tus pechos será la producción de leche.

Todo es cuestión de técnica

Tu bebé puede estar una hora pegado al pecho pero si no está bien colocado solo estará tomando aire. Los signos de una técnica adecuada son: la boca de tu bebé se debe encontrar muy abierta, el labio inferior hacia afuera y la barbilla tocando el pecho. La mayor parte de la areola de tu pezón debe permanecer en la boca de tu bebé.

Evita el uso de biberones, es más ni siquiera los lleves a la clínica

La OMS recomienda que la lactancia materna se inicie entre los 10 minutos y las 2 horas después del nacimiento para promover su éxito. En mi ignorancia y el miedo de que la leche no “bajará” lleve biberones a la clínica. Esto como consejo de mi ginecólogo.

Incluso debo decirte que el paquete hospitalario ya incluía el costo de una lata de leche de fórmula. Mi historia es un fiel ejemplo de cómo el uso del biberón hara tu camino por la lactancia en uno lleno de espinas.

No te dejes engañar no importa que tan parecidos al pezón y ergonómicos sean, el tipo de succión que tu bebé deberá hacer para mamar de tu pecho es muy diferente al trabajo que hace al succionar de un biberón.

Así que solo te puedo aconsejar que NO uses biberón hasta que la lactancia materna esté bien establecida.

La leche materna no enferma a tu bebé

Si tu leche le causa cólicos a tu bebé la respuesta es tan simple como checar tu alimentación y modificarla.

Paciencia y valor, mucho valor

Más allá de todas las imágenes donde se ve a una mamá sentada en su mecedora feliz amamantando a su bebé se encuentra la verdadera imagen de la lactancia.

¿Cuál es esa imagen? Una donde las grietas en los pezones, el dolor en los pechos cuando sientes que están por estallar, las ojeras bajo los ojos y en ocasiones la desesperación son los protagonistas.

Pero no creo que te lo estoy diciendo para hacerte retroceder, al contrario, quiero que llegues a tu lactancia con una visión real de las cosas. Porque de esa forma y sabiendo lo que te espera permanecerás en la lucha.

La lactancia al igual que la maternidad como me gusta decir es rosa, de ese chillón y muy mexicano que hace que duela la vista. Solo que entre las mordidas de tu bebé la lactancia lo que te hará doler serán los pechos, jajaja. Recuerda que en este mundo de la maternidad no estas sola, ahora criamos en tribu, y muchas mujeres estamos ahí y compartimos nuestras experiencias contigo para hacerte saber que en este camino tienes compañía.

Ojo, mucho ojo. El camino de la lactancia materna es difícil, pero recuerda que la leche materna es el mejor regalo que puedes darle a tu bebé. Te envio millones de besos, que Dtb.