Uno de los principales proyectos de vida que debería tener el ser humano es tener casa propia, no solo porque estés pensando en casarte o irte a vivir con alguien.

Simple y sencillamente porque es una muy buena inversión, no existe peor cosa que gastar en renta el dinero que podrías estar invirtiendo en el enganche o abonos de tu propio hogar.

Es muy cierto que tener una casa propia conlleva una gran responsabilidad y gastos, pero debemos tomar en cuenta que más que un gasto es una inversión.

Cuando se comienza a trabajar lo último que la mayoría de los mortales queremos hacer es pensar en comprar casa, normalmente queremos comprarnos aquellas últimas tecnologías que están de moda o un auto. Creo que la mayoría queremos un auto.

Pero no es nuestro principal pensamiento comprar una casa, tal vez es porque la mayoría aun vivimos con nuestros padres cuando iniciamos nuestra vida laboral, así que tenemos todo al alcance de la mano, y no es sino hasta que decidimos formar una nueva familia o cuando ya estamos pensando en irnos a vivir solos que nos damos cuenta de la cruel realidad.

El mundo real

Comprar casa no es tan fácil como te lo pintan los comerciales de televisión, al contrario, es algo que se tiene que ir preparando y analizando.

Antes de embarcarte con algún crédito hipotecario, debes analizar cuál es la mejor opción, ya que muchas campañas publicitarias te prometen darte tu casa por un enganche bajísimo, que al final resultara en un crédito larguísimo.

También debes tener en cuenta que para poder iniciar con el trámite, es preferible que tengas un buen ahorro, así que ahorra todo lo que puedas.

Para comprar una casa es recomendable que des un enganche del 20 al 30% del valor total del inmueble, también tendrás que tener los medios para la comisión de apertura del crédito, y la escrituración.

Los expertos aconsejan que la duración de tu crédito hipotecario no rebase los 15 años.

Si la opción que tienes para tu nuevo hogar no es “nuevo” recuerda que también debes agregar los gastos de una inspección para checar que la estructura se encuentre en óptimas condiciones.

Probablemente tu primera propiedad no sea tu casa soñada, o tenga las 3 habitaciones que quieres que tenga, pero debes tener en cuenta que será tuya y en un futuro puedes venderla para que se convierta en el enganche de la casa de tus sueños.

Lo idóneo es que para cuando lleguen los hijos, lleguen a un hogar estable donde no tengan que estarse mudando cada 6 meses.

Si aún no cuentas con casa propia, recuerda que es preferible contar con un buen ahorro, y esto lo puedes lograr si llevas un presupuesto familiar, así que este post probablemente te resulte interesante.

#AmoMiBlog porque es mi medio para darte los consejos que me hubiera encantado recibir. Saludos que Dtb. Besos.