Cuando AJ tenía un año dos meses participó en su primera carrera, debo decirles que no lo alcance a inscribir, puesto que la verdad no estaba muy familiarizada con las actividades deportivas de la ciudad donde vivimos, así que fue de casualidad que al ir manejando vi anunciada la carrera, y así como cosa de vamos a pasar el rato, dijimos debemos ir a ver qué tal.

Pues llegamos un poco tarde, nos dimos cuenta que el evento ya había comenzado y que las calles de la periferia estaban cerradas, así que agarramos a nuestro peque que al ver tantas personas iba muy emocionado, recuerdo que lo llevamos en pants y tenis.

Pues allá vamos, para esto al llegar nos enteramos que aceptaban peques desde un año, pero también escuchamos que las inscripciones estaban cerradas así que ni modo, ya no podíamos inscribir a AJ.

Sin embargo tenías la opción de participar en la carrera, con la diferencia de que al final no le entregarían medalla.

Los niños habían sido divididos en categorías de 1-4 años, de 5-9 años  y creo que otras dos más.

Nos instalamos en línea de calle justo frente a la salida, los niños de la primera categoría estaban preparándose y cuando les dan la salida, que mi amado esposo baja a AJ y el pequeño se pone a correr, pero con una emoción que las palabras no pueden describir.

Iba como decimos coloquialmente hecho la mocha, jajaja, riéndose y viendo como los niños iban corriendo frente a él, mi esposo lo llevaba tomado de la mano, no era el único pequeño de 1 año, recuerdo muy bien a otros dos pequeños, una niña y un niño, ambos de la mano de sus mamás.

El recorrido consistía en 400 m, mi hijo corrió aproximadamente unos 250 m hasta que se vio de frente con el área de juegos y debo decirles que en ese momento abandono la carrera, jajaja.

Sin embargo ahí estaban unos padres emocionados y enamorados de su pequeño, que aún sin haber sido inscrito había participado en su primera carrera.

Desde ese momento nos dijimos que trataríamos de irlo introduciendo en el deporte poco a poco, esperando que él mostrara la misma disposición que mostro aquel día.

Yo soy una persona que hace ejercicio solo para mantener el ritmo saludable de vida, sin embargo, mi esposo debo comentarles que fue profesor de karate, y actualmente gracias a la gran motivación de ser un buen ejemplo para nuestra pequeña personita, se encuentra tratando de retomar una vida más saludable.

La verdad es que espero que saque los genes deportivos de papá porque lo que son los míos la verdad es que soy bastante mala practicando deportes.

Me encantaría que al conocer la forma en que AJ se introdujo en las carreras, te llene de motivación y te ayude a darte cuenta que es nuestra obligación como padres no solo criar niños sentimentalmente estables, sino también motivados a practicar deporte.

Te envió millones de besos, Dtb, saludos.