¿Qué tal les va? A alguna le han servido los imprimibles que les deje, la verdad es que me da mucha ilusión que le resulten útiles a alguien.

Hoy les vengo a contar mi experiencia con el colecho.

Yo fui como muchas otras madres, o al menos supongo que casi todas somos así. Desde varios meses antes de dar a luz, me prepare buscando la  cuna perfecta  para mi bebe.

Después de mucho buscar nosotros escogimos una cuna de tamaño regular no quisimos de esas que se convierten en cama puesto que se nos hacían muy grandes, y tampoco quisimos mini cuna ya que nos dijeron que no eran la mejor opción, de esa forma fue como llegamos a tomar la decisión de comprar el modelo que más nos gustó.

La cuna llegó gracias al envío de la abuelita (mi querida suegra) cuando tenía 6 meses de embarazo y la armamos un día antes de irnos al  hospital, dos días después estábamos de regreso con el regalo más maravilloso que me ha hecho la vida AJ.

Tan pequeñito y tan vulnerable, que definitivamente no lo deje colechodormir en la cuna al principio tenía pánico de que mi esposo lo aplastara jajaja, nótese que no me paso por la cabeza que yo pudiera ser capaz de aplastar a mi bebe.

Pero gracias a Dios ni mi amado esposo ni yo lo hemos apachurrado en todo este tiempo. Pues así empezamos colechando porque era la forma en la que todos dormíamos más tranquilos.

Al principio pensamos que solo serían unos días en lo que nos adaptábamos y él bebe comenzaba a dormir más tiempo durante la noche. Sin embargo hoy casi dos años después seguimos colechando, porque <<colechando ando>>.

A AJ le comenzó el reflujo a los 3 días de nacido, y nos dio un par de sustos atragantándose cuando se vomitaba, situación que me llevo a tener que dormir con él en mi pecho dentro de una cangurera para que no se me fuera a caer.

Estas situaciones llevaron a una ya de por si temerosa mama primeriza a solo poder dormir tranquila teniendo a su bebe en la cama.

Además de que no había cosa que tranquilizara más a mi bebe y lo ayudara a dormir más tranquilo que el estar junto a mí.

Al mes y medio AJ ya dormía toda la noche, y por fin lo dejamos dormir en su cuna la cual colocamos totalmente pegada a nuestra cama y con el barandal abajo para que fuera totalmente accesible a nosotros. Esto nos daba mucha tranquilidad ya que nuestro mayor miedo después de haber pasado la prueba de no aplastar a nuestro pequeño era que se nos cayera de la cama.

Así pasamos varios meses hasta que AJ creció tanto que el barandal de la cuna resulto más peligroso que útil así que lo removimos manteniendo la cuna totalmente pegada a nuestra cama lo que la convirtió en una extensión de esta.

Esta es la forma en la que hemos colechado nosotros, y tenemos maravillosas experiencias, cuando menos pensamos AJ viene y ya está en medio de nosotros, el sabernos tan cerca le da mucha seguridad a él y también a nosotros.

No sé cuánto tiempo vamos a seguir así, lo más seguro es que será hasta que el pida irse a dormir a su cuarto, me da una nostalgia y felicidad pensar en ese momento, pues será otra muestra de que mi bebe se está haciendo mayor.

¿Cuál es tu experiencia en el colecho? ¿Cómo lo iniciaste? Me daría mucho gusto que me contaras tu experiencia.

Te enviamos millones de besos,  que Dlb.