Quien tenga una paciencia infinita que tire la primera piedra. Yo no puedo presumir de ser muy paciente, y es que jamás lo he sido no es que esa virtud haya desaparecido el día que me convertí en madre. Siempre he sido desesperada, me gustan las cosas bien hechas y la casa limpia, muchas veces me exijo demasiado y solo término más desesperada y poco satisfecha con lo que hice, soy bastante normal aunque quisiera tener súper poderes.

¿Qué madre no ha sentido que es la peor del mundo? Yo sí, muchas veces, soy MADRE y AMA DE CASA a tiempo completo, mi paciencia se encuentra sobre la línea floja las 24 horas los 365 días del año.

Cuando AJ estaba recién nacido mi madre estuvo conmigo una temporada, eso me facilitó las cosas muchísimo. Pero aun así desde el día que deje la clínica quise hacerme cargo de mi pequeño, no quería que los demás hicieran las cosas básicas de mi hijo, yo quería encargarme de todo no quería que me contaran las cosas, quería vivirlas, jamás fui buena dejando que los demás guiaran mi vida y la maternidad no fue la excepción, escucho consejos pero no me gusta que quieran decirme cómo criar a mi hijo, al fin de cuentas nuestros padres ya tuvieron la oportunidad de criarnos a nosotros, y se les agradece bastante, pero con AJ nos toca tener esa oportunidad a mi esposo y a mí.

Esta manera de ser me ha llevado a sentir mucha desesperación en múltiples ocasiones, sentir que soy la peor de las madres, que si se ensucio, que si la casa tenía un poco de polvo, que si me rompí la uña y no me eh podido hacer la manicura, que si la mascota se quedó sin croquetas, en muchas ocasiones el pensamiento de “mejor hubiera hecho como me dijeron” ha llegado a mi mente, millones de situaciones me han sucedido que yo misma considero inaceptables. Mi vida social llegó a ser un poco limitada ya que para mí era inaceptable recibir visitas en una casa que no estuviera impecable y el tiempo simple y sencillamente no alcanzaba.

Aparte de mi forma de ser debo sumarle que AJ es un niño muy demandante y tremendo, cuando digo no él lo hace, cuando digo sí no lo hace, quiere ver todo, conocer todo y es un torbellino por la casa.

Constantemente cuando las situaciones no cumplen con mis propias expectativas me siento desesperada, terminó gritando y regañando a mí bebé, peleando con mi esposo, como lo dije antes la paciencia no es mi mayor virtud.

Sin embargo me siento bendecida por lo que tengo solo que no sé como demostrarlo, soy feliz, mi hijo es un niño sano y feliz, pero quiero que sea un niño aún más feliz, quiero regañarlo menos, quiero ser mas paciente, quiero ser una MAMI Y MUJER FELIZ, quiero tener una familia plena a pesar de todo lo difícil de la vida, quiero que AJ sea un niño que pueda llegar a ser un adulto feliz, y me he dado cuenta de que para poder guiarlo hacia una vida así, debo trabajar en mi misma para poder llegar a ser la guía que quiero ser para mi hijo.

Nadie es perfecto, y los que se acercan un poco no es porque nacieron siéndolo, es porque se han esforzado en serlo, soy la madre que Dios le dio a mi hijo y por algo lo hizo, así que me toca trabajar para ser una mejor persona para él, en eso es en lo que trabajo todos los días.

Tu Mami que te sientes desesperada por no cumplir tus propias expectativas, no somos las peores madres del mundo, solo es que no venimos con manual y los hijos no traen instructivo, no te sientas sola. Actívate y busca guías que te ayuden a pulir tus puntos débiles, yo estoy tratando, tal vez no soy la mejor pero estoy trabajando en ser la mejor para mi familia y para MI.

Saludos que esten de lo mejor, te envio millones de besos que Dtb.