Mi primera clase de Bikram yoga fue una verdadera tortura y una lucha interna, jajaja. Todavía recuerdo que lo único que me repetía era —¡No te salgas Erika, no te salgas!

¿Qué es Bikram yoga?

Una clase de Bikram Yoga consiste en una serie de 26 de las 84 posturas clásicas del Hatha Yoga de Patanjali (considerado el padre de la yoga de hace 4,700 años).

Durante la sesión de 90 minutos a 42° se desarrollan las 26 posturas (asanas) y dos ejercicios de respiración (pranayamas), adecuadas para todas las edades y niveles de habilidad. Hacer Bikram Yoga equivale a correr 10 kilómetros, ir al gimnasio, tomar una clase de aerobics, recibir un masaje y un facial, ir al quiropráctico, meditar, ir a terapia, entrar en un Temazcal y por supuesto hacer Yoga.

Tenía mucho tiempo buscando un estudio en donde practicar yoga, simplemente yoga. Yo ni siquiera sabía de la existencia de Bikram yoga o hot yoga como también he leído que le llaman, bueno en el párrafo superior ya viste porque le llaman hot yoga ;).

Yo soy una persona…¿Como puedo explicartelo? Me gustaría decir que bipolar o loca jajaja pero cuando era chica mi mamá me hizo todos los estudios y estos lanzaron que soy una persona mentalmente sana (si eres fan de The Big Bang Theory sabes de qué estoy hablando, sino sólo aclararé que es broma mi mamá jamás me analizo, así que todavía esta la duda jajaja).

Regresando a la seriedad debo contarte que soy una persona que sufre de mucho estrés y ansiedad, esto me afecta físicamente con problemas de insomnio, gastritis y colitis nerviosa.

Lo sé, soy todo un caso jajaja. Por si fuera poco también padezco rinitis alérgica, que me hace vivir con una faringitis crónica. Toda una caja de sorpresas ¿verdad?

Pues mis múltiples padecimientos me mantenian alejada del ejercicio y yo solo quería encontrar un buen estudio de yoga donde ir a relajarme, inocente de mí.

Bikram yoga no es para mi

Un buen día me di cuenta de que a 5 minutos de mi casa en auto habían abierto un estudio de Bikram yoga, así que le comente a mi esposo que me gustaría inscribirme. Mi buen esposo fue y solicitó informes.

Fue entonces, cuando por el folleto me entere un poco de que se trataba la práctica de Bikram yoga.

En ese momento recuerdo que dije —Me interesa pero probablemente no sea para mí. Así fue como deje pasar los meses, pensando que definitivamente no era para mi.

Me ponía a pensar y me repetía a mi misma—No creo que aguantes el calor, tu odias el calor. Para mi los cambios bruscos de temperatura son una muerte debido a la rinitis, así que ese era otro de los pretextos que me daba.

Como mi esposo me veía bastante interesada pero indecisa se inscribió para ir y ver si era una práctica adecuada para mi. El me la recomendó sin ninguna duda.

Por fin me anime a asistir a mi primera clase de bikram yogabikram yoga

Por fin, después de muchos meses me anime a ir a mi primera clase de Bikram yoga. Lo primero es que estaba ansiosisima por tener que dejar a mi hijo esos 90 minutos que yo estaría totalmente incomunicada ¿Y si le pasaba algo?

Al entrar al estudio el golpe de calor fue horrible, no te voy a decir que el calor fue relajante ni nada por el estilo. Fue horrible esa es la única verdad. Conforme avanzaban las posturas las nauseas casi hacían que cayera y dejará en el tapete los rastros de lo que había comido durante todo el día.

Mi objetivo para la primera clase era no salirme. Una de las reglas es no salirse a mitad de la clase.

Así que mi objetivo más realista, porque siempre trato de ser una persona realista jajaja. Era no salirme, poner toda mi fuerza de voluntad en permanecer dentro los 90 minutos.

Durante la clase el profesor no hace las posturas, solo habla, habla y habla hasta por los codos explicandote paso por paso que es lo que sigue que hagas, que debes corregir, recordándote que no te rindas, que entre más te esfuerces más beneficios obtendrás de tu clase.

Literalmente se vuelve tu conciencia, recordándote respirar porque ¿Sabías que no sabemos respirar?

Yo seguiré regresando

Al terminar mi cuerpo, mi pelo, mi ropa y la toalla que coloque sobre mi tapete de yoga estaban totalmente empapados, mi mente en blanco. No recuerdo en que momento deje de torturarme con las preocupaciones diarias, ni en qué momento dejé de preguntarme si mi hijo estaría bien.

No hice todas las posturas, no te voy a engañar. Terminé agotada pero totalmente feliz y orgullosa de haber soportado mis primeros 90 minutos dentro del mundo de Bikram yoga. Esa noche descansé como nunca.

Estar dentro del estudio puede llegar a a ser una verdadera tortura, una verdadera lucha por sobrevivir pues tus demonios más ocultos salen.

Mi profesor repite mucho —Aquí dentro sale tu verdadero yo, nadie puede ocultar quién es realmente dentro del estudio.

Yo seguiré regresando, no porque sea la mejor practicando yoga. Sino porque estoy trabajando por convertirme en la mejor versión de mi.

Se que cuando las náuseas y el calor me lleven al límite volveré a preguntarme ¿Por qué demonios sigo viniendo? Pero luego saldré del estudio y me daré cuenta que cada día me siento mejor, que las náuseas son menos y que cada día estoy más contenta con la persona que veo en el espejo.