No recuerdo bien que edad tenia, debió ser entre los 15 y los 17 años cuando una de mis tías dio a luz a la más pequeña de sus hijos. Fue entonces cuando entre platicas de mi mamá con ellas escuchamos mis primas y yo la terrorífica historia que era dar a luz a un hijo.

¡Dios mío! el relato iba desde la cantidad de doctores checando cada 5 minutos la dilatación entre otras tantas historias, que seguramente ya habrás escuchado de familiares tuyas.

No se si puedas imaginar mi cara, pero era de un horror total.  Obviamente esas prácticas estaban muy lejanas de ser consideradas humanas ¿pero que podían hacer? eran las prácticas comunes lo que se había acostumbrado desde que la mujer empezó a salir de su casa para parir en clínicas.

En aquel momento juré y perjuré que jamás tendría un hijo. Obviamente no pude mantener mi palabra y gracias a Dios AJ está hoy entre nosotros.

No, mi parto no fue el más humanizado del mundo. Porque has de saber que las cesáreas también pueden ser humanizadas. Sin embargo fue mucho más amigable que los partos de las historias que había escuchado.

Pero no te espantes ni te preocupes, que hoy en día tu voz cuenta y tienes el derecho de exigir un parto humanizado, así que si estás pensando salir embarazada, o está próxima a salir de cuentas, te tengo una noticia. estas de suerte y naciste en la época correcta.

Pero ¿qué es un parto humanizado?

Un parto humanizado se basa en la creencia de que la madre es la protagonista principal de la historia, su opinión no solo es escuchada sino que se debe hacer valer. Todo esto con el firme propósito de que las experiencias sean lo más agradables posibles y no guardemos el sentimiento de que fuimos arrastradas por un proceso que solo nos dejó cicatrices y malos recuerdos.

La OMS nos dice que durante el proceso de parto, siempre que nuestra salud lo permita podemos:

  • Decidir el lugar del nacimiento en caso de ser un parto normal, sin complicaciones. Actualmente tienes la posibilidad de recibir atención de calidad en: tu hogar, clínicas y hospitales. 
  • Solicitar comida/bebida durante el trabajo de parto. 
  • Aceptar o no el uso de analgésicos o anestésicos. 
  • Contar o no con un/a acompañante en todo momento y/o una partera. 
  • Tener libre movimiento durante tu trabajo de parto. 
  • Elegir la postura durante el periodo expulsivo. 
  • Definir el destino de la placenta y otras prácticas culturales importantes para ti. 
  • Aceptar o no la realización de una lavativa intestinal y el rasurado del vello púbico antes del parto.

Pero eso no es todo, cuando tu bebé nazca tienes el derecho de solicitar que: 

  • Esperen a que el cordón umbilical deje de latir antes de cortarlo. 
  • Tener contacto físico piel a piel con tu bebé siempre que la salud de ambos lo permita. 
  • Lactancia materna inmediata, de 10 minutos a dos horas, después del nacimiento.

¿Qué te parecen estos datos? Muy interesantes ¿verdad? para hacer valer nuestros derechos es muy importante estar informadas, nuestro peor enemigo es la desinformación.

Por si fuera poco, la OMS también recomienda que siempre y cuando tu salud lo permita el profesional de la salud debe:

Promover el parto vaginal, aun cuando hayas tenido una cesárea y siempre que así lo quieras. 

Evitar el uso rutinario de:

  • Episiotomía
  • Inducción o conducción del parto
  • Rotura precoz artificial de membranas
  • Maniobras que interfieran con el esfuerzo natural de pujo
  • Exploración manual del útero postparto

¿Qué te parecen nuestros derechos para tener un parto lo más respetado posible? Ahora solo falta que la próxima vez que te reúnas con tu profesional de la salud le hagas saber tus deseos. Y si ves que no cederá ante ellos consideres otras opciones. Recuerda que estos derechos son válidos tanto en hospitales públicos como privados y estas en tu derecho de exigirlos.

Espero que esta información te sea de utilidad, recuerda compartirla para que cada día seamos más y más las mujeres que estemos al tanto de nuestros derechos. Te envio millones de besos, Dtb.