¿Alguna ha escuchado la frase le bajaron el marido? Yo sí. Y al igual que la frase: “no pude controlarlo, me enamoré”. Me parece de lo más absurdas y de nivel totalmente infantil. Se ama por decisión al igual que se engaña y abandona al otro por decisión. ¿Cuántas nos hemos enterado de historias donde el hombre o la mujer engaña a su pareja? Yo si me he enterado.

Después de plantearte estas preguntas, y aclarando que considero que cada quien es libre de hacer lo que mejor considere, vengo a darte mi opinión. Lo aclaro  puede no ser del agrado de muchos o tal vez de ninguno , así que si consideras que puedo ofenderte, te recomiendo que no lo leas. Este es un espacio donde vuelco mi punto de vista y lo que a continuación leerás es solo eso, mi forma de ver las cosas, mi forma de descifrar quien es el culpable en la infidelidad.

Las parejas no se roban

Te lo digo a ti y me lo recuerdo a mí, nadie te puede robar a tu pareja. Tu pareja no es una extensión tuya, te pueden cortar un brazo, puede un criminal raptar a tu hijo o a tu esposo. Pero nadie puede robarte el marido. ¿Qué tal va? Si, no voy a decir cosas malas.

Cuando la pareja se va con otra persona, esa persona no te está robando nada. Tu pareja decidió irse, nadie, o al menos eso espero, le puso una pistola en la cabeza, él con toda su “madurez” tomó una decisión, así como el día que decidió casarse contigo y hacer mil promesas (puedo asegurarte que una de ellas fue “jamas te engañaré”).

¿Quién es el culpable en la infidelidad?

Cuando tu pareja te engaña no es tu culpa, es su culpa. Con todo lo mala madre y mala esposa que puedas sentirte. Con todos los errores que hayas cometido ¿o me vas a decir que él es perfecto? Es su culpa, recuérdalo, no tuya. Tu no eres una psicópata, asesina, drogadicta o maltratadora. Lo único que cuenta es quién engañó a quién para saber quien es el culpable. Porque todo lo demás señoras, todo lo demás se habla como adultos y a la cara.el culpable en la infidelidad photo

Un mal matrimonio termina rápido. Un matrimonio donde no hay amor, ni admiración, ni respeto, acaba rápido, una vez me dijo el psicólogo (Si el psicólogo, leíste bien, aquí tu “amable” servidora, es fan de ir a desahogarse de vez en cuando) las personas cuando se quieren divorciar, lo hacen, no lo platican, no van a terapia de pareja. Cuando hay algo en tu matrimonio que es imposible de superar vas directo con el abogado.

Así que los matrimonios que acaban con una infidelidad, fue porque al infiel le quedo muy grande el saco.

Aquel ser humano que no pudo hablar como adulto con su pareja y decirle vamos a separarnos, antes de llegar a engañarte, es el culpable en la infidelidad.

Y que les puedo decir, esa persona sufre de una falta de esas cosas, si de esas que dicen que solo los hombres tienen. Esos que ponen las gallinas, o dijeran los españoles, esas con las que se juega al fútbol.

Vive el duelo y para adelante

Mi querida mujer o mi querido hombre, depende de a quien le faltaron al respeto, súfrelo, ¿Por qué no? Te lo mereces, dedicaste varios años a escuchar al otro, probablemente tienen hijos juntos, te toco decirle que se veía bien cuando no lo creías, levantar con él un hogar, fuiste su fuerza en las batallas.

Aprendiste sus manías y soportaste su aliento en las mañanas. Súfrelo, y después levántate y sigue adelante. Nadie vale más que tú, no puedes amar a nadie más que a ti mismo, al menos que sea Dios, pero lo dudo, quien te engaño no es más que un simple mortal.

Una vez alguien me preguntó ¿no te da miedo que te bajen a tu esposo? hay mujeres muy canijas. Así de fina y directa la frase, jajaja.  La verdad no, no me da miedo que alguien me baje el marido. Yo hago lo que debo y puedo para nuestra relación dentro de nuestra casa. La que quiera convencerlo de irse con ella, que haga lo que pueda y lo que deba allá afuera.

Si mi marido cae, entonces el señor me ha sacado de encima una gran porquería. Si mi marido no cae, entonces seguiré orando por él como hasta ahora porque Dios me ha bendecido con un gran hombre.

No se equivoquen, si él cae, también seguiré orando, para que siga siendo un buen padre, para que acepte con dignidad su error, y para que no quiera echarme la culpa de sus equivocaciones. Porque lo dicho, podre tener mil culpas y no soy una persona perfecta, pero no tener el valor de hablar a la cara, esa es solo culpa del que engaña.

Sobre todo seguiré orando para que le vaya muy bonito con la mujer con la que se haya ido, para que nunca se le ocurra querer volver conmigo ni mandarme mensajes innecesarios.

Pero y la tercera en discordia ¿no es el culpable en la infidelidad?

Ahora si, después de que te dijera de quien pienso que son las culpas. Vengo a decirte lo que pienso del tercero en discordia.

Desde mi punto de vista es la que menos culpa tiene. El no te incumplió promesas. Eso no significa que sea una blanca paloma, no sabemos cómo es que la pobre acabó con tan baja autoestima y tan pocos principios.

Me da un poco de tristeza, mira que yo me amo y un montón. Así que no sé cómo alguien podría conformarse con una persona que la oculta, que la mantiene entre sombras, con alguien que tuvo que convencerse que merecía que le gritara al mundo que quería estar con ella.

A los seres humanos nos encantan las etiquetas, la bonita, la fea, la esposa y la “querida”. Yo no podría conformarme a estar con una persona con la cual para poder convertirme en esposa, primero haya tenido que ser “la amante”.

Podemos tratar de cubrir el sol con un dedo, pero no se puede. Es algo de valores, de amor propio, puedo engañar al mundo pero no me puedo engañar a mí. Yo siempre sabría que me conformé y se conformaron conmigo.

¿Que como se conformaron? Muy fácil, porque siempre voy a ser la que cedió, la que no puso reglas, la que se conformó a que se enteraran que andaban conmigo.

Eso es muy triste, al menos si alguna vez estas de ese lado de la jugada, espero que la otra persona te defienda un poquito y de la cara. Me parece bastante bochornoso y trágico que se enteren que existes porque ya no le quedó opción.

Sera que pienso así porque vivo en un mundo rosa, donde tengo la firme convicción que me merezco a alguien que solo me necesite a mí y que si somos tres, pues los tres tendríamos que estar enterados y de acuerdo.

Pero como yo no soy partidaria del poliamor, pues creo que me merezco a alguien que esté feliz de tenerme y se sienta desde el primer momento en que iniciamos una relación, orgulloso de tomarme de la mano y presentarme a todos sus amigos y familiares.

Alguien que no me diga princesa porque ya tuvo una reina, alguien con quien mi punto fuerte no sea que soy joven, y que con mi juventud quiera cubrir sus fracasos, sus miedos e inseguridades frente a la vida.

Ya vez, te dije que no diría cosas muy malas, solo algunas opiniones, muy, muy personales. Te mando millones de besos.

Un consejo si eres el culpable en la infidelidad y te fuiste, no vuelvas, la otra persona merece algo mejor. Si eres la otra, ten dignidad y mesura, no te ganaste un premio, te quedaste con las sobras de una persona que seguramente estaba y continuará amargada porque nada es suficiente para el ¿te digo por qué? Porque él del problemas es el. El no es suficiente, su vida no le ha sido suficiente, ¿no te parece eso bastante triste? Si te dejaron sigue adelante, tú siempre serás tú mejor opción.

Foto: Relaciones Ocasionales