Alguna vez te has sentido como en un campo de batalla cuando te reunes con tus amigas por ver quien es la mejor y la peor madre, si es así entonces este post es para ti.

La guerra de las madres, esa que se da sin cuartel cuando te encuentras a tus amigas y ex compañeras de clases.

Anteriormente habría dicho que las madres se dividían en dos bandos, pero después de unos cuantos meses dedicados a este blog puedo decir que somos tres bandos:

Las Madres Trabajadoras:

Son aquellas que a pesar de convertirse en madres decidieron seguir saliendo cada mañana a dedicar sus horas tras un escritorio, con el afán de poder contribuir en la economía familiar, además de poder desarrollar aquellos conocimientos que adquirieron durante sus días de escuela.

Las Madres Amas de Casa:

Aquellas que por decisión o circunstancia invierten sus días en su hogar y su familia, buscando la manera de dar el mejor uso al presupuesto familiar.

Las Madres Emprendedoras:

A este bando pertenecen las madres que decidimos buscar una manera de poder desarrollarnos profesionalmente sin salir del hogar o saliendo lo menor posible.

Las mujeres somos sutiles y llegadoras, después de unas cuantas reuniones con ex compañeras de escuela me di cuenta de algo, todas tratamos de presumir algo en esta guerra sin cuartel, la que trabaja presume si se compró un auto nuevo, la que está en casa que su pequeño ya se sabe las vocales, la que está emprendiendo que su proyecto ya tiene algunos seguidores.Y a la vez que unas tratamos de presumir de lo bien que nos está yendo en la vida y de lo mucho que nos esforzamos, las otras de una forma casi inocente tratamos de minimizar los esfuerzos de las demás.

Frases como: que agusto dejas a tu niño en la guardería o que bonito manicure traes, es que tu no tienes que hacer labores en tu hogar. Tal vez has escuchado algunas etiquetas como: pero es que tu no trabajas  y ¿cual es el hobbie que dices que tienes?.

 

Ahora te pregunto ¿Para qué? Si una cosa me ha quedado clara en este tiempo es que para llegar a la felicidad, aquella que tu hayas elegido que sería tu felicidad (por cierto te recomiendo este post donde te describo “Mis 16 claves para alcanzar la felicidad”) el ser humano sacrifica algo.

Aquella mujer que decidió o se ve obligada por la situación económica a salir de su casa a trabajar, sacrifica el preciado tiempo que podría pasar con sus hijos, tal vez no estuvo cuando su pequeño dijo su primera palabra, o se ve entristecida por compartir un poquito del cariño de su hijo con la profesora de la guardería, el caso es que al final del día está sacrificando algo preciado.

La mujer que decidió o se vio obligada a dedicarse al hogar. Tal vez porque su esposo es un retrograda y no la deja salir a trabajar o porque simple y sencillamente tiene la suerte de no necesitar salir al aguerrido mundo laboral y puede quedarse en casa a pasar el tiempo con sus hijos y poder implementar el método de crianza que a ella mejor le parezca, también sacrifica, está sacrificando el sentir el sabor del éxito laboral.

Ahora vamos con la emprendedora, aquí también existe sacrificio, y si tú eres de este bando, no me dejaras mentir, o sacrificas un poco de la atención que le das a tu hijo, o como yo sacrificas sueño y tiempo con tu querido esposo.

Después de esta larguísima explicación viene lo más importante, todas somos mujeres ¿porque entrar en esta guerra innecesaria de ver quien está haciendo las cosas mal?, ¿porque criticarnos?, ¿para qué?  Sí incluso antes de mujeres somos seres humanos, porque estar viendo qué es lo que la otra está haciendo bien o mal, cuando deberíamos estar centrando nuestras fuerzas en ser felices y en preocuparnos y ocuparnos de la felicidad de nuestros seres queridos.

Así que en lugar de autocompadecernos y querer convertirnos en víctimas ante los ojos de los demás, sufriendo porque tengo que levantarme a las 5:00 a.m para poder llegar a la oficina después de dejar a mi pequeño en la guardería,  o porque tuve que sacrificar mi carrera para poder pasar tiempo con mi pequeño, incluso estarme preocupando porque ya no encuentro el fin de las ojeras, simple y sencillamente centrémonos en amar y disfrutar la vida.

Todo sacrificio tiene sus beneficios, solamente no dejemos que nuestros pies pierdan el piso, todas somos iguales dejemos de sentirnos superiores las unas de las otras.

Mejor centrémonos en tratar de sacar la mejor mano de las barajas que nos hayan tocado y si no te ha tocado buena mano pues blofea con la vida, créate tus propias oportunidades.

Esta es una de esas ocasiones en las que viene genial la famosa frase del ilustre Don Benito Juárez “Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz”.

 Y es que es tan básico lo que implican estas pocas palabras como tantas las veces que las dejamos de lado y vamos y opinamos de la vida de los demás.

 No olvidemos que de buenas intenciones están llenos los panteones. Si tu opinión no beneficia a la persona que se lo vas a decir no opines, no hay nada peor que alguien venga y opine de la forma en como debes llevar tu vida.

Una frase que me encanta y que últimamente me está librando de meterme en muchos problemas es que “si lo que vas a decir no edifica mejor no lo digas”, así que la próxima vez que asistas a una reunión de ex compañeros o a una cena con tus amigas, y te veas tentada a criticar sutilmente la usanza de alguien más mejor recuerda que aquella persona también está sacrificando algo.

El cambio inicia por uno mismo, y nosotras mismas podemos acabar con esta guerra entre madres, simple y sencillamente respetando.Te deseo que tengas un maravilloso inicio de semana, te envio millones de besos, que Dtb.